22/5/11

La rutina toca la puerta.
Las astillas cortan y la sangre no engaña.
La manilla no abre por más que se quiera.
Adentro priva la verdad recurrente.

Un nueva brisa canta en la ventana.
La curiosidad la recibe aunque no se quiera.
La puerta se abre y ya no está, aunque está.
La rutina toca la puerta.
Las astillas cortan y la sangre no engaña.
La manilla no abre por más que se quiera.
Adentro priva la verdad recurrente.

Un nueva brisa canta en la ventana.
La curiosidad la recibe aunque no se quiera.
La puerta se abre y ya no está, aunque está.

LinkWithin

Related Posts Plugin for WordPress, Blogger...

.